La moderna iglesia de Getsemaní: historia de una obra de arte

El escultor Umberto Piroli en la obra de Getsemaní

A partir del año 1921 comenzaron todos los procedimientos necesarios para la construcción del nuevo santuario dedicado a la Agonía de Jesús en Getsemaní.

El proyecto del santuario fue encargado al arquitecto Antonio Barluzzi, juntamente con el proyecto para la Iglesia del Monte Tabor.

Mientras llegaba el permiso para construir, se fueron comprando las canteras de piedra y se empezó el trabajo de extracción de material para la obra; al mismo tiempo, en Italia se realizaron todos los trabajos de manufactura del mármol, tarea que era imposible efectuar in situ. Las obras del santuario y del convento anejo comenzaron el 19 de abril de 1922 y concluyeron el 15 de junio de 1924, gracias a oficiales italianos y a mano de obra local.

Para la construcción interior se eligió la piedra dura y gris con tonos rosáceos de la cantera de Lifta, en Jerusalén Oeste; para la obra exterior, la piedra rojiza de la cantera de Tantur, cerca de Belén.

Para extraer la piedra, el ingeniero Barluzzi creó el primer sistema mecánico moderno de hilos helicoidales, con sierras para el corte de losas y tornos mecánicos para las columnas monolíticas. Fueron contratados especialistas de Carrara y Pietrasanta (Italia), bajo la dirección del escultor Umberto Piroli, que recibió el encargo de realizar toda la obra interior de mármol: capiteles, cornisas, arquitrabes y las cabezas de león que adornan los canalones de la basílica.

Los mosaicos y las obras artísticas realizadas para el santuario fueron encargados a varios artistas y firmas italianas. Toda la ornamentación interior fue ideada para ayudar al peregrino a ambientarse en los sentimientos de la agonía de Jesús en Getsemaní. Entre los artistas que trabajaron en la basílica deben ser recordados Pedro D’Achiardi, que diseñó los cartones preparatorios para los mosaicos del suelo, de las bóvedas y del ábside mayor; el pintor Mario Barberis, que realizó las primeras telas para los ábsides; el artista Julio Bargellini, que confeccionó el cartón para el mosaico del tímpano que corona la fachada exterior de la basílica; y el escultor Umberto Piroli, que elaboró los diversos elementos arquitectónicos.